Tuna y vino, suena divino: Jumilla vivió el IV Certamen Internacional de Cuarentunas

Hay encuentros que trascienden lo musical. Espacios donde la Tuna deja de ser solo repertorio para convertirse en emoción, memoria y compromiso. Eso es precisamente lo que se vivió en el IV Certamen Internacional de Cuarentunas “Ciudad de Jumilla”, celebrado en el emblemático Teatro Vico bajo un lema que ya lo dice todo: “Tuna y vino, suena divino”.

Una cita que, año tras año, se consolida como uno de los grandes referentes de las cuarentunas en España, pero que además añade un ingrediente esencial: la solidaridad.


Mucho más que un certamen

Desde el inicio, quedó claro que este evento no era solo música.

La recaudación íntegra fue destinada a AFAD Jumilla (Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer), sumando además la colaboración con la Fundación Síndrome de Dravet. Un gesto que conecta profundamente con el espíritu de la Tuna: compartir, acompañar y estar presente.

Durante la gala, presentada con cercanía y naturalidad, se vivieron momentos especialmente emotivos. La intervención de la presidenta de AFAD, Lola Tomás, recordó cómo la música tiene la capacidad de despertar recuerdos incluso cuando la memoria empieza a desvanecerse.

Uno de los instantes más sobrecogedores llegó con la participación de Juana Mari, madre de un niño afectado por síndrome de Dravet, quien compartió un poema lleno de esperanza y agradecimiento. En ese momento, el teatro dejó de ser escenario para convertirse en algo más íntimo: un lugar de conexión real entre la Tuna y la vida.


Un certamen con acento internacional

Sobre el escenario del Teatro Vico se dieron cita agrupaciones de distintas procedencias, aportando estilos, matices y formas de entender la Tuna que enriquecieron el conjunto.

La Cuarentuna de Cartagena abrió el certamen con una propuesta fiel a la esencia clásica, interpretando boleros y piezas tradicionales que conectaron de inmediato con el público.

Desde Canarias, la Cuarentuna Veterani de Medicina de La Laguna aportó un aire nostálgico y cálido, con un repertorio cargado de sentimiento que dejó una de las actuaciones más destacadas de la noche.

La presencia internacional se hizo notar con la Tuna Mayor de Medicina Cayetano Heredia (Perú), que llevó al escenario su característico estilo criollo, lleno de picardía y emoción. Más allá de su actuación, su implicación fue aún mayor, participando durante su estancia en visitas a centros de mayores, reforzando el carácter solidario del certamen.

Por su parte, la Estudantina Boemia de Portugal, ganadora de la edición anterior, volvió a demostrar la elegancia de la tradición de Coímbra, con fados y baladas universitarias que aportaron un tono distinto y profundamente evocador.

El cierre corrió a cargo de la Cuarentuna de Valencia, que puso el broche final con energía, humor y clásicos que conectaron con el público, recordando que la Tuna también es celebración.


Reconocimientos a la excelencia

Aunque el espíritu del certamen va más allá de la competición, se entregaron distinciones para reconocer el nivel y la calidad de las actuaciones. Un palmarés que refleja la diversidad y el alto nivel de todas las agrupaciones participantes.

Resultados del Certamen

🏆 Premio 🎶 Agrupación
Primer Puesto Tuna Veterani Medicinae de La Laguna
Mejor Musicalidad Estudantina Boemia Portuguesa
Tuna más Tuna Tuna Mayor de Medicina Cayetano Heredia
Mejor Ronda Cuarentuna de Cartagena
Mejor Pasacalle Tuna Veterani Medicinae de La Laguna
Mejor Solista Tuna Veterani Medicinae de La Laguna
Mejor Pandero Estudantina Boemia Portuguesa
Mejor Bandera Tuna Mayor de Medicina Cayetano Heredia

Una ciudad volcada con la Tuna

Más allá del teatro, Jumilla vivió el certamen en sus calles.

El ambiente, la presencia de tunos y el público acompañando cada actividad convirtieron el evento en una auténtica celebración cultural. El éxito del almuerzo solidario y la gran afluencia durante todo el fin de semana confirmaron que la Tuna sigue teniendo un lugar importante en la vida social de la ciudad.

En el acto de clausura, la alcaldesa de Jumilla destacó precisamente eso: la unión entre música, tradición y compromiso social, reafirmando la intención de dar continuidad al certamen con futuras ediciones.


Cuando la Tuna emociona

El IV Certamen Internacional de Cuarentunas “Ciudad de Jumilla” dejó claro algo que va más allá de premios o actuaciones.

La Tuna no solo entretiene.
La Tuna conecta.
La Tuna acompaña.

Y cuando se une a una causa, cuando se pone al servicio de quienes más lo necesitan… su música adquiere un significado aún más profundo.

Porque en Jumilla, este año, la Tuna no solo sonó bien.
Sonó con sentido.

Si no viste el certamen o quieres revivirlo, miralo desde aqui:

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