El Hermanamiento
Hola, en esta ocasión en mi programa «Hablando con la Tuna» abordamos el tema «El hermanamiento» , tomando como ejemplo los vínculos forjados entre integrantes de la Tuna de la Universidad Nacional del Callao y la Tuna de la Universidad Nacional Federico Villarreal.
El hermanamiento es uno de los lazos más profundos que puede existir dentro del mundo tunante. No es un simple gesto simbólico ni una moda pasajera; es una decisión que nace del tiempo, la convivencia y la lealtad demostrada.
Durante la conversación, analizamos casos concretos que reflejan lo que significa realmente este vínculo.
Historias que respaldan el hermanamiento
Spock (Callao) y Hey Arnold (Villarreal)
Su relación tiene entre 14 y 15 años. No se trata solo de afinidad musical, sino de una hermandad que ha trascendido lo institucional. Han compartido viajes, experiencias personales, momentos familiares y académicos. Se conocen en lo público y en lo privado; han entrado a sus hogares y han formado parte de la vida de sus respectivas familias.
Ese nivel de confianza no se improvisa. Se construye.
Avestruz (Callao) y Nino Bravo (Villarreal)
Se conocieron en 2012, cuando Nino aún era aspirante. Su vínculo se consolidó durante un “viaje de guerra” a Chile que duró un mes y medio. En ese contexto aprendieron a resolver problemas, a sobrevivir juntos y a apoyarse en situaciones difíciles.
Hoy, aunque Nino vive en Uruguay, la distancia no ha debilitado la hermandad. Porque cuando el vínculo es real, la geografía no lo rompe.
El intercambio de becas: símbolo, no requisito
Uno de los puntos más interesantes fue el significado del intercambio de becas.
La beca es el objeto más preciado de un tuno. Representa esfuerzo, sacrificio, historia y pertenencia. Por eso, entregarla o intercambiarla es un acto de profundo reconocimiento y respeto.
Portar la beca del otro simboliza integración. Es una forma de decir: “Tu tuna es también mi casa”.
Sin embargo, fuimos claros en algo: el intercambio no define la hermandad. La esencia del hermanamiento está en la convivencia, la afinidad y la lealtad sostenida en el tiempo. La tela no crea el vínculo; el vínculo le da valor a la tela.
No es emoción, es madurez
Un hermanamiento verdadero no nace en una noche de evento ni en un momento de euforia. No surge por una foto o por entusiasmo pasajero.
En los casos expuestos, la decisión llegó después de más de una década de amistad.
Además, portar la beca de otra universidad implica una gran responsabilidad. Representas no solo a tu tuna, sino también a la de tu hermano. No es algo que deba hacerse de manera improvisada.
Mensaje para los tunos nuevos
A los tunos jóvenes les dejamos algunas reflexiones importantes:
- Antes de pensar en un intercambio, conozcan realmente al hermano: sus ideales, su familia, sus valores.
- No se aíslen en su propio grupo. Busquen compartir con los tunos antiguos; en ellos está la experiencia y la esencia de la tradición.
- Conozcan y respeten la institución del hermano. No basta con la afinidad personal; también es fundamental entender y valorar la historia y los principios de su tuna.
El hermanamiento no es un título ni una medalla. Es un compromiso de por vida.
Porque al final, la tuna no se mide por la cantidad de eventos o reconocimientos, sino por la calidad de los lazos que construimos.
La hermandad verdadera no se firma.
Se demuestra con el tiempo.
¡Que viva la tuna y que vivan los verdaderos hermanos! 🎶
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