← Volver

Cuarentuna de Tarapacá

Tarapacá - Chile

Información

Reseña histórica

Corría las noches, en la siempre heroica y noctívaga ciudad de Iquique, cuando un grupo de tunos —ya egresados, titulados y supuestamente “personas serias”— se vio forzado por la vida adulta a abandonar sus tunas de origen. Ingenieros, profesores, profesionales varios… todos con un título bajo el brazo y una guitarra llorando en el clóset.

Expulsados sin contemplación del mundo universitario, estos tunos comenzaron a vagar por las calles, errantes, nostálgicos y ligeramente ebrios (a veces profundamente). La causa: la añoranza irreparable de los parches, las rondas, la música y el sagrado arte del Buen Tunar.
El efecto colateral: un consumo de alcohol tan desordenado que incluso los hígados empezaron a enviar cartas de reclamo por la falta de sentido espiritual en el beber.

Fue entonces cuando surgió la iluminación colectiva:
—“Si vamos a beber… que sea con música, capa, honor y propósito”.

Y así, entre guitarras, vino y una profunda preocupación médica por la sequía del líquido vital —ese combustible trascendente que otorga poder, voz y valentía a todo tuno— nació lo inevitable:

El glorioso 19 de enero del año 2007, Nace La Cuarentuna de Tarapacá. Una hermandad siempre dispuesta a rescatar las noches iquiqueñas, esas que agonizan bajo la rutina, el cansancio y el silencio. Con alegría, música y desorden organizado, la Cuarentuna aparece cuando más se la necesita…

Eso sí, de día no la busquen… Durante las horas solares se encuentra en delicadas labores de recuperación física, reflexión espiritual y preparación estratégica para la siguiente noche (también conocido como pasar la caña).

La Cuarentuna no duerme: recarga.
No descansa: sobrevive.
No se retira: se reagrupa.

Y fiel a su espíritu, proclama su lema con voz ronca pero convencida:

“Mientras que el cuerpo aguante, ser tuno hasta morir.”

(Esta Historia no es oficial, pero absolutamente verdadera. 🍷🎶, pero simboliza el espíritu de los orígenes de nuestra Cuarentuna)..

Porque la tradición y el amor por el traje negro, la capa y las melodías típcias de la tuna, no muere… Sigue siendo parte de nuestra vida.

Integrantes