Vélez-Málaga se viste de capa y beca: así se vivió el XXXVII Certamen Provincial de Tunas

Tradición que se renueva año tras año

Hay ciudades que, durante unos días, cambian su ritmo. Calles que suenan distinto, plazas que recuperan ecos antiguos y teatros que se llenan de algo más que música. Eso fue lo que ocurrió en Vélez-Málaga los días 1 y 2 de mayo de 2026, cuando se celebró el XXXVII Certamen de Tunas Provincial de Málaga, organizado por la Tuna de Filosofía y Letras de la Universidad de Málaga.

Un encuentro que, más allá de la competición, volvió a demostrar que la Tuna sigue siendo una forma de vida que se comparte, se canta… y se siente.


Un escenario con historia: el Teatro del Carmen

El Teatro del Carmen volvió a ser el corazón del certamen. Un espacio que ya se ha convertido en casa para la Tuna malagueña y que, una vez más, ofreció el marco perfecto para una cita de este calibre.

Desde la organización, el agradecimiento fue claro: al Ayuntamiento de Vélez-Málaga, al equipo técnico del teatro y a todos los colaboradores que hicieron posible que la maquinaria funcionara con precisión.

Porque detrás de cada certamen hay mucho más que actuaciones: hay gestión, esfuerzo y un compromiso constante por mantener viva la tradición.


Las tunas participantes

El cartel reunió a agrupaciones representativas de Málaga, con estilos, trayectorias y personalidades distintas, pero un mismo lenguaje: la música.

  • Tuna de Magisterio
  • Tuna Femenina de Ciencias de la Salud
  • Tuna Femenina de Medicina
  • Tuna de Peritos

Extra-concurso

  • Tuna de Económicas

La novedad aquí fue esta última que no participaba en el certamen desde el 2014 y lo hicieron esta vez como invitados.

Un conjunto que garantizó diversidad musical, calidad interpretativa y ese ambiente de sana rivalidad que define estos encuentros.


Dos días de música, calle y convivencia

Como todo buen certamen, la música no se quedó en el escenario. Hubo pasacalles, rondas y momentos que solo se entienden en la calle, donde la Tuna se acerca al público sin filtros.

Entre actuación y actuación, entre ensayo y encuentro, se tejieron conversaciones, reencuentros y nuevas amistades. Porque si algo caracteriza a la Tuna, es que cada certamen es también un punto de encuentro generacional.

Uno de esos momentos que quedan fue el dúo de solistas de la Tuna de Ciencias de la Salud, que logró emocionar incluso a quienes ya lo han visto todo. Esos instantes son los que terminan definiendo un certamen.


El nivel… y los premios

El nivel fue alto. Muy alto. Y eso siempre hace más difícil el veredicto.

Finalmente, el palmarés quedó así:

  • 1º Premio y Mejor Tuna: Tuna de Magisterio
  • 2º Premio: Tuna Femenina de Medicina
  • Mejor Pasacalles: Tuna de Peritos
  • Mejor Ronda: Tuna Femenina de Medicina
  • Tuna Más Tuna: Tuna de Peritos
  • Mejor Baile de Bandera: Tuna de Ciencias de la Salud
  • Mejor Solista: Tuna de Magisterio
  • Mejor Baile de Pandereta: Tuna Femenina de Medicina

Un reconocimiento que no solo premia la técnica, sino también la actitud, la puesta en escena y ese intangible que solo la Tuna sabe transmitir.


Más allá del certamen

Pero como siempre, lo importante no termina en los premios.

Lo que queda son los kilómetros recorridos —como los de quienes cruzaron largas distancias solo por unas horas de Tuna—, los abrazos entre generaciones y ese sentimiento difícil de explicar que solo aparece cuando suena una guitarra y alguien empieza a cantar.

El XXXVII Certamen Provincial de Tunas de Málaga no fue solo una edición más. Fue la confirmación de que, incluso después de décadas, la tradición sigue viva… y con fuerza.

Porque mientras haya tunos dispuestos a salir a la calle, a viajar y a compartir su música, la Tuna no será pasado.

Será presente. Y, sobre todo, futuro.

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