Mi primera salida de tuna
… No hacia mucho que habia superado el examen de entrada en la tuna aquel Otoño del 72, ni siquiera tenia un traje de tuna proprio (a mi medida) cuando al final del ensayo de los jueves, el “sargento de tuna” me viene con un fardo y me dice: cùidalo como si fuese tu madre y devuelvelo el lunes sin falta… el fardo contenia una casaca gigantesca con unas ya cosidas puntillas grises o negras 🙂 de puro sucias, unos pantalones bastante roidos y brillantes por el desgaste y un cinturòn que casi me daba dos vueltas a la cintura; una capa a la medida de la casaca con un alimenticio olor a rancio o algo peor, con forro color manchas de leopardo. En realidad, me hizo mucha ilusiòn pues significaba que iba a salir (supuestamente) de ronda apenas cuatro semanas y cuatro ensayos despuès de mi examen de admisiòn.
Me habian encalomado una bandurria con las cuerdas separadisimas del mango y que requeria el esfuerzo de un titàn para poder presionarlas y sacarle un sonido decente. Yo lo que tocaba era la guitarra, pero ante la falta de bandurrias en la hacia poco creada Tuna de la Autònoma, y viendo que en los ensayos punteaba decentemente las intros del repertorio con la guitarra, habian pensado que tambien podria hacerlo mas o menos con la bandurria.
Mi tuna, la habian creado tres ex-insolventes (los grados entonces en Barcelons eran Aspirante o pardillo, Insolvente y Tuno) de la tuna de Medicina de Barcelona, que pensando fuera mas fàcil, se habian matriculado -al crearse la Universidad Autònoma- en la nueva facultad de medicina. Habian convencido el verano anterior algunos amigos suyos, tambien de diferentes facultades de la Autònoma con la zanahoria de los viajes y ligues abundantes (no era tan facil tener relaciones aunque fueran castas, con las integrantes del otro -y ùnico- genero en aquella época). Como el jefe y fundador nuestro (ex-insolvente de medicina) era hermano de Rafa el “Cariñena”, jefe de la de Medicina, tuvimos de padrinos a los integrantes de su consejo de tuna, que ademàs de invitarnos a sus ensayos para que vieramos los acordes de las canciones … (y lo chachi que eran vacilando con las tropecientas mil admiradoras que acudian sin falta a sus ensayos…) tambien nos dejaron algunos trajes viejos como el que me acaban de dar. Desgraciadamente, tambien nos dieron un apodo generico. Eramos la TIA, que ademas de ser las siglas de la agencia de detectives del famoso comic “Mortadelo y Filemon”, significaba Tuna de Insolventes Autònomos… apelativo que costò un poco sacarse de encima…
Bueno, siguiendo el tema… al abrir el paquete, lo primero que vi es que las puntillas eran indecentes asi que tras consultarlo con la señora de la pensiòn donde vivia en aquel momento, les pasé jabòn seco (estaban cosidas al traje) esperando recuperraran un poco de blancura, y rocié el traje de colonia barata para que no se me comiera de repugnancia el tanto sudor acumulado en la nunca lavada casaca … me pasé por una merceria a comprar siete u ocho cintas para adornar la escuàlida capa y me dormì soñando quien sabe que aventuras nocturnas y romanticas… tambien estuve repasando las melodias de las canciones que tocariamos, pensando en decir al sargento de tuna que si en lo sucesivo iba a ser uno de los dos ùnicos bandurrias, -el otro era Juanjo al que con muy poca imaginacion, debido a su altura, apelaban “largo”-, que nos proveyeran de un instrumento mas amigable que aquellas carracas que nos habian endilgado…
Aquel dia en clase, no me entere de nada, hablando, rehablando y preguntando a Javier “el Arandelas”, que aunque nuevo como yo en la Autonoma, ya tenia experiencia en otra tuna de Zaragoza, y con eso y otro repasso al repertorio se hizo la hora de la cita en el bar London de Barcelona, donde se reunian tambien los de Medicina y los de Arquitectura.
Me vestì emocionado calzando las medias, intenando arreglar el gigantesco jubòn sobre mi cuerpo de manera que se notara menos que no era mi talla, el dia anterior no me habia dado cuenta que los pantalones tenian un corte al lado de la bragueta, asi que pedì aguja e hilo negro para coserlo un poco y no se me vieran los calzoncillos blancos por el agujero, la capa que tambien era enorme, la aderecè con cuatro imperdibles, con tanta suerte que encima quedaba bien… como podia comprobar conforme caminaba y me miraba de reojo en los escaparates de las ya cerradas tiendas.
Cuando llegué, ya estaban muy peripuestos nuestros padrinos, intentando ligar con unas clientes inglesas y no hicieron mucho caso al pardillaje (nuestros tunos mayores -de la TIA- incluidos). Alli me enteré consternado que Javier, mi companero de facultad y mas veterano de nuestro grupo no habia venido, y que los que ibamos a ser el centro de las pullas y novatadas eramos los dos bandurrieros novatos, pero tambien, que debido a nuestra preciosa contribuciòn de bandurrias, si pasabamos un “tipico” examen de pardillos, podriamos ascender al muy ambicionado titulo de caballeros insolventes para mayor gloria de Dios y esa su santa casa…
La pretendida Ronda, no era sino un “asalto” a un colegio mayor femenino; tràmite que solia usarse cuando por una u otra causa fallaba la habitual ronda de viernes o sàbados. El asalto, normalente no concertado, consistia en ir a rondar a algunas chicas conocidas de la facultad que en el colegio alojaban, y si las monjas no estaban de malas, hasta nos hacian entrar en el hall y nos ofrecian algun refresco alcohol 00 😉 …siempre habia algun espabilado que pretendia colarse en las habitaciones de las chicas, pero el 98,5 % de las veces, el intento fracasaba (conozco uno que lo consiguiò !!) y a partir de ahì, y para evitar males mayores, las monjas ponian fin a la reuniòn y la tuna se iba al Barrio Gòtico a cambiar los 00 alcohol por algo mas consistente y efusivo.
Cuando tras las primeras copas los ànimos estuvieron mas calientes y expansivos, los veteranos de Medicina propusieron que, ya que entre los suyos y los nuestro habia seis o siete pardillos, era hora de divertirse ellos y hacernos sufrir un poco a nosotros… fuimos a las Ramblas y nos fueron dando quehaceres de superar, el primero de todos despejar el sitio de guardias urbanos, asi que un par les fueron a contar que habia un incidente en un bar al inicio de las ramblas, cosa por otra parte facil de creer a esa horas de la noche, a uno que dirigiera el trafico en la plaza Cataluna (peligro tenia la cosa), a otro quitarse los pantalones e ir saludando a los clientes de las terrazas, a otro que nos dejaran cantar y consiguiera gratis unas bebidas en un bar de mari…neros 🙂 (por cierto, fuè la primera vez que vi un travestido, que yo, pobre pueblerino! ni sabia que existian) quien convencer unas turistas que vinieran con nosotros, en fin cada uno su tarea … casi todos cumplimos los encargos con mas o menos dignidad, y para confirmar el ascenso, decidieron que la cercana fuente de la Plaza Real era un buen sitio para el bautizo. Alli nos dirigimos y uno por uno fueron entrando en la pila de la fuente casi en pelotas -en aquella noche invernal de Diciembre del 72- los pardillos de medicina y cuando nos toco a los de la autònoma, pretendieron que subieramos al plato mas alto de la fuente en plan castellers de Vilafranca (Lo de los castells y castellers, es una cosa muy tipica de la region catalana, que consiste en hacer torres humanas que las “Collas” (grupos) experimentadas pueden hacer de siete, ocho, nueve y mas dificilmente de diez pisos, -veanse imagenes de castellers en google para mas precisiòn-). Cuando mi compañero el “largo” ya se habia quitado zapatos y medias y estaba dentro de la fuente, hablé con los hermanos Domeque, el de medicina y el de nuestra tuna, que eran maños (de Zaragoza) como yo y que habiamos hecho anteriormente un poco de buenas migas, y con la excusa de unas fiebres que habia tenido una semana antes propuse cambiar el experimento fontanero-casteller por otro menos mojado y helado… asi que me hicieron pegar parche en solitario en las terrazas de la plaza, con mi ronca bandurria y un cestillo de pan (ni siquiera pandereta). Los que sufrieron (y disfrutaron, que tb se reian) mi serenata, tuvieron compasiòn y me llenaron bastante la cazoleta, con lo que el resto de la tuna pudieron pagarse otras copillas y acabar alegremente la velada.
Que no me dejase putear y que tuviera agallas para con una mierda de bandurria “enfrentarme” a las siete u ocho terrazas que rodeaban la fuente de la plaza, hizo subir mi cotizaciòn y sirviò para que me mandaran al sastre a tomar medidas (bueno, a mi, al “largo” que ademàs cantaba muy bien temas de los Beatles, Cat Stevens y Simon &Garfunkel, al “arandelas”, que bailaba muy bien la pandereta y al “cura”, un laudista muy gordo y muy malo, (lo tenia que decir porque el muy cabròn, me acojonaba cuando ibamos en su “Seat seiscientos” saltandose semaforos por la concurridisima calle Aragòn) el cual no “entraba” ni en el horroroso traje que habia llevado yo aquella noche. Y que nos compraran dos bandurrias Estruch que daba gusto recorrer el mango, de suaves y cantarinas que eran. De hecho, nuestro repertorio mejoro mucho desde entonces.
Pasaban de las cuatro de la madrugada cuando el “largo” y un servidor nos marchàbamos a dormir… caminando (o volando, que aquella noche habiamos bebido mas de lo normal) Ramblas arriba, las putillas que trabajaban en las aceras nos decian: “cantar una cancion guapos!”, asi que cantando a las señoras de la noche y sorteando los borrachos (que tambien querian una cancion) llegamos hasta el drugstore de Paseo de Gracia, ùltimo refugio de los noctambulos barceloneses, y ya muy envalentonados pedimos permiso para tocar, que nos concedieron, y sacamos unas pesetillas (hasta la llegada del euro, la moneda nacional era la “Peseta”) con las que nos regalamos una paella cuando nos levantamos el dia siguiente pasadas las dos de la tarde. La paella, la compartimos con otros dos hermanos aspirantes que entre copa y copa, rieron nuestras desaventuras y envidiaron nuestro ascenso y se prometieron mejorar para ser dignos de llevar el apestoso jubon que habiamos llevado nosotros ya.

Soy @Ignacio Panadés. Alias el Capu. Contento de rememorar esa juventud que intento mantener. Espero os haya gustado mi relato. Perdòn por los acentos al revès de mi teclado italiano.
Os invito a que visiteis y os hagáis miembros en el grupo de tuna T 1 s (en Facebook), donde se intercambian noticias, videos y temas relacionados con el mundo de la Tuna.
Un saludo cordial !!!
Respuestas